miércoles, 16 de febrero de 2011

Acción Mínima Indispensable

... Cuando vivíamos en DF, Gaia asistía a clases de gimnasia artística en un centro del ayuntamiento. Para que los papás esperemos habían colocado en la entrada unas mesitas que contenían juegos de dominó y ajedrez.

Jamás aprendí a jugar ajedrez. Ni siquiera sabía los movimientos, ni el nombre de las fichas.

Cuando Gaia vio por primera vez el juego, quedó.... enamorada? capturada? quien sabe qué sintió... lo único que sé es que a partir de ese día le obsesionaba poder aprender a jugar. Cuando salíamos de su clase nos sentábamos en una mesita y ella jugaba con él como le parecía, inventando movimientos y jugadas....

... un día cuando salimos había una mamá jugando con su hija.... salió disparada hacia ellas, saludó y les preguntó si podía mirar... ese día estuvimos hora y media allí... no sólo miró, sino que la mujer, al ver la atención de Gaia, le enseñó algunos movimientos.

¿mi intervención? esperar a que terminara, aunque me sentía súper cansada y lo único que quería era llegar a casa.

Esta Navidad, ya mudados a Puebla, Santa le trajo un económico juego de ajedrez de bolsillo, de esos que son fichas en miniatura con imanes. Fue el regalo más barato, y el que más le gustó. El juego traía un instructivo, que devoró. Aprendió el nombre de las piezas y los movimientos que aún no sabía.

¿mi intervención? gastar 25 pesos en el juego y leer el instructivo para poder jugar con ella.

Papá tampoco sabe jugar ajedrez. No podíamos ayudarla.

¿su intervención? bajarle de internet un programa tridimensional de ajedrez, para que pudiera practicar.


Ahí va, aprendiendo y disfrutando del juego. Y cuando tiene chance, juega con amigos.




A veces ellos necesitan de intervenciones mínimas para avanzar. Sólo tenemos que estar ahí, observando qué necesitan, cuándo lo necesitan, y en qué medida lo necesitan.

Yo lo llamo el AMI (acción mínima indispensable).

6 comentarios:

Violeta dijo...

Qué buen concepto! Tienes toda la razón es cuestión de observarlos, estar presentes y facilitarles las "herramientas" necesarias para que hagan sus descubrimientos y aprendizajes y adquieran conocimientos!
Sin embargo, qué dificil es a veces limitarse a lo necesario, no invadir su espacio... menos es más definitivamente!
un beso enorme y yo también me quedo por aqui!

Laura dijo...

Tenés razón.... a veces es muy difícil autocontrolarnos y no invadirlos.... en realidad... la maternidad es toda una olimpíada en la que tenés que hacerte experta en todas las disciplinas!!!
Gracias por pasarte por aquí Viole!

Erika dijo...

Yo suelo jugar con Beñat, le encanta... y si, es verdad, a veces tengo que refrenarme para no decirle cual no debe mover, cual me puede comer,... y eso nos pasa en todas las demás facetas sin darnos cuenta. Que bien que estamos calladitas, me quedo con lo de AMI

Sandra dijo...

Me ha encantado esta entrada. Tienes tanta razón! Yo a veces me sorprendo a mi misma interviniendo demasiado, es más didícil de lo que parece el "no intervenir", pero realmente es muy bueno para ellos.
Un saludo

Ivett dijo...

Hola,

Me pregunto, ¿qué tendrá el ajedrez que provoca tanta fascinación en los niños? El mio también anda enganchado y me pide jugar con él, aunque el único que sabe jugar es papá asi que más bien es con él con quien práctica. Lo de mínima intervención... algo bastante díficil de llevar a la práctica a veces, jajaja.

Saludos.

Laura dijo...

Sí, el ajedrez tiene "algo" que fascina a los chicos.... quien sabe... por otro lado, la "no intervención" es re difícil de llevar a la práctica, pero bueno, ya el hecho de que lo hagamos consciente es un a gran ventaja.
Otra cosa que quise decir con el post pero no supe cómo expresarlo, es que a veces no hace falta ser expertas en un tema para que los chicos avancen en él... muchas veces basta con nuestra actitud de búsqueda y de querer investigar y aprender.

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